300 voces Blancas por la Paz es un acontecimiento musical sin precedentes en nuestro país, con varios conciertos (entre ellos San Sebastián y Madrid) en los que un coro de 300 niños de entre 10 y 15 años -cifra récord en un espectáculo itinerante- cantan por la Paz.
Los objetivos de 300 voces Blancas por la Paz son:
Transmitir un mensaje de paz, tolerancia, solidaridad y optimismo a la sociedad a través de la música y el ejemplo de los niños. El repertorio está lleno de mensajes estimulantes y buenos deseos para la sociedad a los que se les dará una nueva proyección a través de las voces blancas.
Además, el hecho de que sean niños y niñas quienes interpretan esas canciones nos hace pensar en un futuro mejor, puesto que ellos marcarán el devenir de nuestra sociedad y su comportamiento será lo que le dará forma en unos años.
Impulsar la convivencia en paz, el entendimiento, la simpatía, ayuda y la colaboración entre todos, a través del ejemplo de los intérpretes del concierto. Niños y niñas, de diferentes edades, lugares y formas de entender el mundo, suman sus fuerzas para lanzar, a través de la música, un mensaje de paz, tolerancia, entendimiento y optimismo.
Los individualismos tienen poco sentido en un entorno en el que las voces se necesitan unas a otras para construir cada acorde, cada compás, en el que la belleza surge del esfuerzo colectivo coordinado, al igual que en nuestra sociedad. Cada intérprete escucha su canto y, al mismo tiempo, disfruta escuchando el conjunto de todas las voces que van cubriendo los matices de la melodía para alcanzar una armonía de la que todas son parte a la vez.
Promover la música coral infantil como una experiencia educativa necesaria y una alternativa de ocio y cultura para la formación y disfrute de nuestros jóvenes. Creemos que la experiencia de formar parte de un coro está llena de valores y fortalezas útiles para la formación y proyección de la juventud actual. Además de hábitos evidentes como la disciplina, el esfuerzo, la capacidad de trabajar en equipo… los niños acceden a un nuevo universo estético a través de la música, una vivencia que ensancha el alma, llena de una satisfacción especial y sirve de alternativa a otras formas de disfrute más primarias y menos saludables para ellos.
Por todo ello, el ejemplo de nuestros pequeños artistas, que pertenecen a los mejores coros de España y que según la crítica especializada: “cantan como los Ángeles”, puede animar a otros jóvenes a integrarse en la disciplina de un coro u otras formas de agrupación musical, alcanzando así los beneficios citados y accediendo a un conjunto de experiencias estéticas y personales, que les pueden ayudar a valorar mejor qué es lo que vale la pena hacer y qué es lo que deben evitar.
